Imaginaba que el post anterior iba a ser uno de los mejores. Ahora vengo con este para estropear el artístico post que publiqué días atras.
En realidad no vengo a contar nada interesante. Me queda menos de un mes para volver a casa y por aqui han cambiado algunas cosas. Probablemente no son de mucho interés pero el caso es que he dejado de trabajar.
Unos días atrás pensaba que tenía suficiente dinero para dejar de trabjar y vivir como un rey por lo que me queda aquí. Eso fue hasta que ayer, jueves, me fui de farra sin hacer litros ni nada. Como aqui el alcohol es más caro que el petróleo me deje una fortuna en una borrachera en la que acabé con una preciosidad de Eslovaquia que me saca una cabeza y a la que no sé si volveré a ver. No recuerdo exactamente que le pude decir, que me pudo decir o ni siquiera cómo aparecí en mi casa cuando ya no quedaban trenes. Esta historia supuso un duro golpe a mi cartera y a mi cabeza.
A parte de esto, llevo cosa de un mes yendo en bici a la escuela. Esto es un poco mas de 30 km entre ida y vuelta o lo que es lo mismo hora y tres cuartos. Esto viene bien para hacer algo de ejercicio en un lugar en el que el plato nacional son las patatas fritas con salsa barbacoa. El tema de la bici se empieza a poner jodido en estos días de verano australiano cuando los 40 grados se alcanzan sin problema. Hasta ahora he tenido un incidente con la bici. Esto fue un par de días atrás cuando en una frenada de emergencia, el freno delantero funcionó a la perfección. (No creo necesario continuar con la historia)
Pues hasta aquí hemos llegado. Os dejo sin foto y que sepais que yo no voy a poner un link del corto Mus muerto.
Para mamá: Todo lo que he posteado aquí es producto de mi imaginación. Ni salgo por las noches, ni bebo alcohol, ni tengo accidentes con la bici.